Alejandra Gómez
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La huella emocional del adulto en la infancia
La relación entre un adulto y un niño no es simplemente un vínculo de cuidado material; es, sobre todo, un espacio de construcción subjetiva. En ese encuentro cotidiano, el niño aprende a nombrar, sentir y comprender el mundo. Pero también aprende, de forma silenciosa, cómo sentirse respecto de sí mismo. Cuando un adulto responde con impaciencia, el niño no suele interpretarlo como una dificultad del adulto para tolerar el tiempo de aprendizaje. En su experiencia psíquica, lo que aparece es otra cosa: una sensación de urgencia, de que algo en él “está mal” o de que no está logrando lo que se espera. Así, la impaciencia del adulto puede convertirse…